Conclusión de nuestra estancia en La Laguna

Después del riego matinal, leí un fragmento del capitulo escrito por Maria Amparo Casar en Gritos y susurros.

Después de desayunar en grupo. A las 8:30 de la mañana, reanudamos las actividades del trabajo. Hicimos un receso alternado para probar las gorditas. Terminamos nuestra sesión a las 4 de la tarde. Nos despedimos de nuestro anfitrión. Nos retiramos al hotel para recoger nuestras maletas y salir al aeropuerto.

Llegamos al aeropuerto. Esperamos y abordamos el avión que nos llevo a la ciudad de México de regreso a casa. Me dormí antes del despegue y abrí los ojos cuando ya estaban lo preparativos para el aterrizaje. Vi por la ventanilla la inmensa ciudad, primero las luces, los puntos dorados que se alternan con las filas de puntos de color claro del alumbrado publico, luego las avenidas que desaparecían rápidamente debajo del avión. Aterrizamos. Nos despedimos efusivamente. En el pasillo me encontré a Omar, quien regresaba de Veracruz a Guadalajara, después de un saludo efusivo nos despedimos. Mis compañeros se dirigieron a continuar su viaje, algunos en otro vuelo y otros en autobús.

Después de hacer fila durante cuarenta minutos, a las 9 de la noche, abordé un taxi y en el me convertí en uno mas de los millones de seres que habitan y transitan en la inmensa ciudad de México. Fin de este viaje.
Otro día en Gómez Palacio

Despierto con el sonido del despertador del celular. Me doy el riego matinal. Leo el capitulo escrito por Guadalupe Loaeza en Brincos y Susurros. Salimos de la habitación y nos dirigimos al restaurante. Ya no llega Marco Polo, quien salió temprano al aeropuerto para regresar a Puebla.

Iniciamos la sesión de trabajo con un recuento de los avances y los pendientes. Toda la sesión se desarrollo con tranquilidad. A las 4 de la tarde nos fuimos a comer todo el equipo de trabajo, llego a acompañarnos mi amigo y colega Rogelio. Fue una comida ligera, acompañada de los comentarios sobre el trabajo. No pedí postre. Terminada la comida, regresamos al trabajo. Yo camine por el jardín del hotel con Rogelio, comentando nuestras preocupaciones sobre el desempeño de la empresa en que laboramos.

Terminamos la jornada de trabajo a las nueve y media de la noche. Salimos al hotel a dejar nuestras mochilas. Dejadas nuestras mochilas, salimos al cajero del banco que esta enfrente a proveernos de efectivo. Regresamos e hicimos una escala en el bar El Ganadero. Después de tres cervezas y muchos comentarios sobre experiencias y lecturas, concluimos y nos retiramos a dormir...
Seguimos en Gómez Palacio

Ayer, miércoles 26 de octubre, durante el desayuno en el hotel, se incorporo Eugenio, quien vino de Monterrey. Comentarios sobre la mesa relativos a los destrozos causados por el huracán Wilma en la Península de Yucatán. Terminado el desayuno nos trasladamos caminando al trabajo. Tenemos la ventaja para nuestros desplazamientos de tener la sede del trabajo en el edificio que esta cruzando la calle aledaña al hotel.

Una sesión de trabajo muy intensa durante toda la mañana. Se incorporo al equipo Gerardo, quien también viajo desde Monterrey.

En el receso nuevamente hay gorditas, las tortillas de harina de trigo con guisado en medio de sus dos películas. Por estar en una sala de trabajo alterna, no participo de la delicia de saborear gorditas. Eugenio de retira a Monterrey para atender sus compromisos allá. A las cuatro de la tarde salimos a comer, los compañeros que si saborearon las gorditas se abstienen. Vamos al restaurante Martin’s. Un buffet, del que prefiero las ensaladas y concluyo con doble postre.

Regresamos al trabajo. En un receso, salimos Beatriz, Laura y yo a proveernos de botellas de agua, ya que la dotación que teníamos se agotó a las 5 de la tarde. Al igual que el día anterior, nos dieron las 10 de la noche. Nos retiramos al hotel. La mayoría del equipo se va a descansar a sus habitaciones.

Roberto y yo nos dirigimos al restaurante del mismo hotel y pedimos cervezas. Las acompañamos de un club sándwich y en mi caso de un par de quesadillas chihuahueñas, estas con queso chilchota producido aquí, en Gómez. Se incorporan a la mesa Juan de Dios, Ubaldo, quien sigue callado, y Julio Cesar Antonio. Hacemos algo así como una terapia grupal para liberar el estrés. Después de tomarnos dos cervezas, nos retiramos a nuestras habitaciones.

Antes de dormirme, sigo la lectura de Gritos y susurros de Denise Dresser, concluyo el capitulo escrito por Jacqueline Peschard y me duermo…
En Gómez Palacio y Torreón

Por la tarde de ayer seguimos trabajando intensamente. Como dice la canción se Joaquín Sabina, nos dieron las 6 y las 7 y las 8 y las 9 y las 10. A las 10 de la noche nos retiramos, la mayor parte del equipo al hotel, que está al lado de nuestro lugar de trabajo. Julio César y yo fuimos al aeropuerto a esperar a Marco Polo, quien viajo de Puebla y arribo puntual a las 10:50 P. M.

De regreso del aeropuerto y cómo sólo habíamos comido unas gorditas, pasamos a comernos unos tacos en Picante, una excelente taquería. Julio César, siempre esbelto, pidió sólo dos, de buche y Marco Polo dos de buche y otros dos de otro sabor. Yo ingerí opiparamente cuatro de costilla, acompanados de una cerveza modelo especial.

Salimos de la taquería y llegamos al hotel a la media noche. A dormir...
En Gómez Palacio

Desperté antes de que sonara el despertador del celular. Despues de un regaderazo, como dicen los jarochos un riego, salimos a desayunar a las 7:30. En el restaurante ya estaban Beatriz, Laura y Roberto, quienes llegaron desde la semana pasada desde Puebla, Guadalajara y la ciudad de México.

Nos saludamos efusivamente. Pasamos al bufet, y entre tanto se incorporaron al desayuno: Adrián, Juan de Dios, Ubaldo, Jair y Sergio, quienes viajaron desde: Xalapa, Monterrey, Guanajuato, Morelia y Mexicali, respectivamente. Tomamos un desayuno variado, jugo, fruta, chilaquiles, huevos divorciados. Yo rematé con una dona azucarada que me recuerda aquellas que disfrutaba en el recreo de la secundaria. Terminamos el desayuno y partimos al trabajo.

En el trabajo se incorporaron al medidía Francisco y Othoniel que viajaron desde Xalapa, vía Veracruz, y por la tarde Carlos, quien no pudo abordar el vuelo en Xalapa, por mal tiempo en el aeropuerto, tuvo que viajar a Veracruz para volar de allá a México y luego a Torreón.

A eso de las 14:00 hicimos un receso para comer unas gorditas. Estas son tortillas de harina de trigo con algun guizado en el interior, el guizado enmedio de las dos películas que forman la tortilla. Son deliciosas. Luego del receso continuamos con el trabajo.
Viaje a La Laguna

La salida del trabajo en la ciudad de México fue el lunes 24 por la tarde casi al anochecer, en lugar de ir a casa, al aeropuerto. Llegada a la terminal aérea, documentar la maleta y esperar. Mientras esperé la salida del vuelo seguí leyendo el libro de Eliseo Alberto: Esther en alguna parte.

Al ser anunciada la sala de abordar, interrumpí mi lectura y me trasladé a esperar. En esta espera llegó mi companero Julio César Antonio que venía de Villahermosa. Conversamos temas del trabajo, entre ellos el más trascendente qué es la afectación en la Península de Yucatán por el huracán Wilma.

Abordamos el avión de Aeroméxico. Mientras esperamos para tomar pista sigo leyendo. Antes de despegar me quedo dormido y despierto cuando anuncian que en breve aterrizaremos en el aeropuerto de Torreón. Veo por la ventanilla una ciudad dorada. Es la primera vez que tengo esa impresión de esta ciudad, esta vista dorada por las luces del alumbrado, este alumbrado de vapor se sodio que hace que todo o casi todo se vea monocromático y desde el aire qué la ciudad se vea como de muchos puntos de oro, puntos en líneas rectas y sinuosas.

Aterrizamos, descendemos y esperamos por el equipaje. Al salir, nos esperan Adrián y Julio César, quien también acaba de aterrizar en un vuelo de Continental. Los cuatro abordamos el auto que maneja Julio César, mismo que Adrián llevó al aeropuerto para esperarnos. Llegamos al hotel Villa Jardín en Gómez Palacio. Nos registramos y nos instalamos. Comparto la habitación con Julio César Antonio. El enciende el televisor, pasan las escenas del desastre causado por el huracán.

Leo, ahora Gritos y susurros de Denise Dresser. Leo sobre la experiencia de Jaqueline Peschard como Consejera Ciudadana del Instituto Federal Electoral. Me duermo. Manana continuará el trabajo...