Ciudad de México

Ayer a media mañana salimos de Xalapa. Hicimos el viaje por la ruta tlaxcalteca. Pasamos por Huamantla, Apizaco y Tlaxcala. Al inicio de la tarde llegamos a la ciudad de México.

Por la tarde fuimos a Coyoacán. Por la lluvia no descendimos del auto, fuimos a comprar algunas cosas, víveres y otros consumibles.



Hoy hicimos un paseo por el centro de la ciudad. Viajamos en el metro –tren subterráneo-. Caminamos por la Alameda Central, luego la avenida Juárez.



Pasamos frente al Palacio de Bellas Artes. Cruzamos el Eje Central.



Entramos a ver la exposición de Rodin que ese exhibe al lado de la Torre Latinoamericana



Por la Avenida Madero llegamos hasta el Zócalo, la plaza central de la ciudad. Vimos los edificios que la rodean. El Palacio Nacional, la Catedral Metropolitana, El Palacio del Ayuntamiento, sede del Gobierno de la ciudad. Regresamos caminando por Cinco de Mayo, hasta el Palacio de Bellas Artes. Entramos.



Vimos la exposición de Salvatore Ferragamo: Sueños que caminan. También vimos la exposición de Vlady. Pinturas.



Salimos del Palacio de Bellas Artes y cruzamos la Avenida Juárez. Buscamos la calle Dolores y por ella nos dirigimos al pequeño Barrio Chino. Llegamos a éste, entramos a uno de los restaurantes y comimos precisamente comida china.

Luego caminamos por las calles poco transitadas hasta la inmediata estación del Metro y regresamos a leer, a escribir, a descansar…
El Puerto de Veracruz



Anteayer, jueves, por la tarde viaje al Puerto de Veracruz. Pasé por Juan, con quién hice el viaje. Salimos a las seis de la tarde de Xalapa. A las siete y media de la tarde estacionamos el automóvil a un costado del Malecón.

Caminamos por el Malecón. Los vendedores de relojes, perfumes y plumas, todas replicas, nos abordaron con insistencia, nos resistimos, no compramos nada.



Pasamos frente al Faro Venustiano Carranza, llamado así en honor del presidente que encabezó a los revolucionarios cuando el dictador Victoriano Huerta, apresó y asesino al presidente Francisco I. Madero. Allí está el faro que lleva su nombre y en cuyo interior se conserva el despacho con los muebles que utilizó.



Enseguida está el rectangular edificio que fue sede regional del Banco de México y que ahora es de Petróleos Mexicanos. En su parte baja, el monumento, un trío de estatuas, en honor de los defensores del Puerto ante la invasión de los gringos en abril de 1914. La historia.

Veracruz da al Golfo de México. Es una de las puertas de México.



Enfrente se extiende la fila de muelles. Ahí está la fortaleza de San Juan de Ulúa, que fue el último reducto español hasta 1824. La historia.



Veracruz es historia. Veracruz es puerto. Veracruz es mar. Veracruz es un símbolo de México. Veracruz es alegría. Veracruz es calidez, de la gente y de la naturaleza. Veracruz es hablar con acento jarocho, apresurado, fuerte y cortando, no diciendo las eses. Veracruz fue algún tiempo mi casa. Veracruz me recibe cómo si llegará a mi casa.



Después de la breve caminata nos sentamos a tomar agua refrescante en La Parroquia, el café de los jarochos, el café del bullicio, el café más democrático del mundo. Llegan a él los encumbrados en el poder, económico o político, llegan los visitantes del puerto, llegan los jarochos, llegan los aseadores de calzado, llegan los vendedores de billetes de lotería, llega el que quiere. A todos atienden. A todos les sirven. Ahí están las viejas cafeteras. A la Parroquia llegamos. Llego hoy, cómo he llegado tantas veces…

Las riberas del río Papaloapan

El jueves de la semana pasada salí de viaje a Tierra Blanca. Además de los temas de mi trabajo, pude contemplar por la carretera árboles de flores color rosa, alternándose con las palmeras.

Después de Tierra Blanca, transitamos por la carretera que va por la margen izquierda del río Papaloapan –río de las mariposas-. Es uno caudaloso de los más caudalosos que llegan a desembocar en el Golfo de México. A los lados de la carretera, muy estrecha ésta, se pueden ver cultivos de plátanos y mangos, también cañaverales. Circulan los tractores remolcando plataformas cargadas de caña que es llevada al ingenio para su proceso y obtención de azúcar.

Estuvimos en Cosamaloapan, donde el último viernes, la temperatura llego a 48 grados centígrados a la intemperie. Calor. Mucho calor. Para llegar a Chacaltianguis, donde nos hospedamos en un pequeño hotel, cruzamos el río Papaloapan por medio del gran puente con su soberbia estructura de tirantes por la que pasa la autopista que va al sureste del país. Chacaltianguis, situada en la margen derecha del inmenso río Papaloapan, fue set cinematográfico, en esta población se filmaron algunas escenas de El coronel no tiene quien le escriba, basada en la novela, del mismo nombre, de Gabriel García Márquez.




El trabajo fue muy intenso. El ambiente muy caluroso. Terminamos el sábado 22 por la tarde. Comimos a la sombra de árboles de mangos, enorme, majestuosos. De pronto apareció un gallo y al fondo un personaje. Creí que veía al Coronel Aureliano Buendía...

La comida de Oaxaca

Ayer, sábado de Gloria, fuimos a comer al mercado del centro de la ciudad..

Atravesamos, en medio del humo que producen los anafres donde se asa el tasajo –cecina- y también los chorizos, hasta llegar a uno de los comedores del mercado 20 de Noviembre.



Nos sentamos a ordenar nuestros platillos en la fonda o comedor Lupita. Disfrute de un amarillo, mole caldoso con verduras.



Después del amarillo, compartí con mi hijo Carlos una tlayuda, ésta es una gran tortilla de maíz, cubierta con frijoles, quesillo –queso de hebra- aguacate, rodajas de cebolla y un tasajo. Todo esto acompañado de una fresca agua de melón.



Delicioso...






Los libros de la semana son:

Malinche de Laura Esquivel y
Moctezuma de José Miguel Carrillo de Albornoz.
La Catedral de Oaxaca

El martes último entré a la Catedral. En mis caminatas por el centro de la ciudad, sólo veía la gran fachada, de canteras verdes labradas.



Traspasando la gran puerta se abren dos grandes pasillos, que terminan al fondo en sendos vitrales. Arriba los arcos, que a la vez que soportan el techo, son uno de los decorados más vistosos de este barroco arquitectónico.



En el cuerpo interior central, al fondo el altar mayor, presidido por una escultura angelical, frente a ésta y después de un pasillo las filas de bancas donde algunos fieles están sentados. Enseguida, en un segundo nivel está el gran órgano. Un órgano monumental.

Por la puerta se ve hacía La Alameda, iluminada por el sol...
El templo de La Soledad

En el conjunto arquitectónico que conocemos como Plaza de la Danza, destaca como un vecino majestuoso el templo de La Soledad.

En una de las pilastras interiores una placa dice que ese templo fue consagrado el 6 de septiembre de 1690.

El barroco engalana el interior, con filos dorados en las pilastras y arcos que sostienen las bóvedas.



La fachada es sencillamente espectacular. Sobre la fachada original, se construyó una más, muy elaborada, con esculturas talladas en cantera. Todo un prodigio del arte barroco novohispano.

La Soledad es el nombre de la virgen que adoran los oaxaqueños. Ayer por la noche, que paseamos por el lugar, vimos celebrase la misa en el atrio frente al templo. La imagen de la virgen fue sacada del templo para presidir la misa. Hasta esa imagen, la tradición oaxaqueña consiste que el Viernes Santo por la tarde le van a dar el pésame.

En la Plaza de la Danza y las escalinatas contiguas, la gente camina llevando las esculturas en papel de Judas, también matracas de madera. La tradición....
Los colores del bosque



Ayer atravesamos el valle por la carretera en dirección al noroeste. En el trayecto admiramos las jacarandas. Grandes árboles que ya no tienen verde, sólo el morado, un violeta oscuro, fuerte.



Avanzamos por las curvas en la montaña. Llegamos a la casa de mi mamá. Ellas nos recibió al lado de su jardín. Un ciprés, una palmera, bugambilias. Verde, rosa, rosa mexicano. Pasamos allí medio día, conversando. Familia, familiares, visitas. Lectura. Calma. Tranquilidad. Platica.



Regresamos cuando el sol se ponía. Vimos aparecer la Luna. Justo a las ocho de la tarde, detuve el auto para contemplar la Luna...
Museo de los pintores oaxaqueños

Anteayer, regresé a este museo que se encuentra en el centro de la ciudad. Vi dos exposiciones. En la planta baja del sobrio edificio de manufactura clásica, con influencia morisca, está una exposición de clásicos oaxaqueños.



En la entrada al edificio hay un busto de Benito Juárez, como homenaje por el bicentenario de natalicio el pasado 21 de marzo.



De la exposición que identifico como clásicos, me gustó Monólogo de Rufino Tamayo. Una cara expresando algo.



También de los clásicos me gustó, me gusta Ocaso de una rosa de Rodolfo Morales. Cómo casi todo lo de Morales, en telón de fondo está el pueblo, su pueblo Ocotlán, o todos los pueblos de Oaxaca y de México.

En la planta alta la exposición está dedicada a la Nueva plástica oaxaqueña. Lo blanco del interior del edificio hacen más nítidas las líneas que definen su forma. Columnas, arcos, barandales. Blanco. Negro.



De la Nueva plástica me gustan varios de los cuadros expuestos. Aquí copio tres:



Break – Frontiers de Pablo Dainzú Zafra. Las fronteras rotas, el libre tránsito de personas. La convivencia armónica entre los seres humanos. Me recuerda la canción Imagina de John Lenon.



Nuevo transporte de Oscar Aparicio. El uso del trasporte colectivo. Compartir el viaje urbano con otra persona. Abandonar las capsulas – autos. Viajar y contemplar el paisaje urbano por las ventanillas. Ser contemplado.



Cuadro sin título de Dóris Arellano. Mujeres. Hermosas. Bellas. Mujeres.

El Museo del Palacio de Oaxaca

El antiguo Palacio de Gobierno fue restaurado y reabierto como Museo del Palacio. En la planta baja, que es la que por ahora está abierta al público, haya montadas tres exposiciones: Documentos de Benito Juárez, Historia de la ciudad y Teotihuacan.



La primera muestra copias de algunos documentos firmados por Juárez y otros que le fueron dimidos en sus distintos cargos públicos. El primero que vi y leí con detenimiento es el decreto por que se otorga al entonces distrito de Campeche el título de Estado. Hay otras copias de documentos del ilustre patricio.

La parte del mueso dedicada a la ciudad me gusto mucho. Inicia con una replica en azulejos de un plano de la ciudad de 1577, realizada a partir del original el Ministerio de Indias de Sevilla, España.



También está otra copia de una plano de fecha quizá posterior a la anterior, en posición horizontal, con la traza de la ciudad, el nombre de sus calles. Localice la calle de Mina, llamada así en honor de Francisco Xavier Mina, el español que lucho en su país contra la invasión de Francia y luego vino a México a pelear por la Independencia, contra la corona española.



La otra exposición está dedicada a describir los métodos científicos utilizados en el estudio de la zona arqueológica de Teotihuacan, en el Valle de México. Las pruebas y los materiales utilizados. Los periodos de investigación. Los hallazgos.

Oaxaca es la historia viva de México.
Cosamalopan

Anteayer, al medio día, salí de Xalapa a bordo del auto. Rápidamente, por la autopista, pase las casetas de Plan del Río y La Antigua. Luego tomé por el libramiento para tomar la autopista que sale del Puerto de Veracruz hacia el centro del país. En la caseta de Paso del Toro me incorporé a ésta. En La Tinaja tomé la autopista que va hacía el sureste. Pocos minutos antes de las tres de la tarde, en la caseta de Cosamaloapan salí de la autopista y recorrí los tres kilómetros hasta llegar a mis destino de ese día.



Cosamalopan está situado cerca de la margen izquierda del río Papaloapan –río de las mariposas-. En sus llanuras se cultiva caña de azúcar, por lo es frecuente encontrar en la carretera, tractores remolcando plataformas cargadas de caña que llevan al ingenio cercano.



La temperatura estaba elevada, más de treinta y cinco grados centigrados. Las palmeras están como dice la canción de Agustín Lara, literalmente, borrachas de sol.



Estuve en Cosamaloapan, atendiendo mi trabajo, la tarde del jueves y todo el día viernes, ayer. La comida es deliciosa, saboree un exquisita rueda –rebanada- de róbalo a la veracruzana. Deliciosa.

Salí de Cosamaloapan a las ocho y pocos minutos de a noche. Llegue a Xalapa a las once. Estoy de regreso en casa.