Fin de viaje 2006

Está llegando el fin del año y con él, otro viaje alrededor del Sol que conlcuye.

En 2006 viaje por varios lugares de México. Por primera vez hice el recorrido por la costa del sur, desde Río Grande en Oaxaca hasta Tapachula en Chiapas, donde está próxima la terminación del país.

Al inicio del año viajé al occidente. Llegué esa vez por la vía aérea a Morelia, la capital de Michoacán, vi el lago Cuitzeo desde las alturas.

Viaje por el centro del país, varias veces a la ciudad de México, a Puebla.

Fuí al noreste. Como en los últimos tres años fuí a Tampico, caminé alli, por la noche, en la Plaza de la Libertad y disfruté comiendo jaibas y otros mariscos en El Porvenir.

Fuí en tres ocasiones a Huatulco, ese conjunto de bahías que son como el paraíso. Conocí la bahía Conejos, solitaria y tranquila.

Fui, no sé cuantas veces, por la Costa del Golfo de México. Al Puerto de Veracruz llegué otras tantas veces y me sentí con si llegara a casa.

Desde las montañas de la sierra de Puebla, fuí a las llanuras veracruzanas. Pasé tantas veces sobre el río Papaloapan. Otras veces fuí con dirección al norte, pasé sobre el río Tuxpan, el río Nautla, el río Tecolutla y otros ríos.

Ahora estamos de viaje por Oaxaca, donde se han vivido muy intensamente días inéditos. Y seguimos viajando en nuestra gran nave, nuestro planeta la Tierra, que sigue girando alrededor del Sol. Y nosotros seguimos viajando por la superficie terrestre.

Vamos a un nuevo viaje en 2007. Que todos tengan un felíz viaje.

Hoy ví estos alebrijes, junto con juguetes en el mercado de Oaxaca.
Esculturas de Javier Marín

Ayer, en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, vi la exposición escultórica de Javier Marín. Está integrada por piezas de figuras humanas de gran tamaño. En el patio principal están tres grandes cabezas, los rostros escultoricos miran a los espectadores. Otro gran rostro mira desde una esquina de los corredores.

En una cubo cubierto con una gran manta, una escultura cilíndrica. La pieza está integrada por partes de cuerpos, dorsos, brazos, piernas, caras, pies, manos.

Un conjunto de dos parejas humanas suspendidas ocupa todo el patio trasero. El mueseo está acondicionado en una casona de la épocaa virreinal.





Acueduco

Ayer fuimos al norte de la ciudad. Pasamos junto a los restos del acueducto que proveyó de agua a la antigüa Antequera en la época virreinal.

Sobre las amplias y gruesas columnas y las paredes aledañas están los grafitis. ¿Que significan?

Después, al regresar por la Calzada Porfirio Díaz, nos detuvimos para deleitarnos con unas paletas Popeye. Sobre la acera está su anuncio, con la recomendación de lo que debe probarse y leerse para sentir la estancia en Oaxaca. En el anuncio todo iba bien hasta que llegó la frase final...





Caminando

Ayer, con mi hijo, fuimos a caminar por el centro de Oaxaca. Conocimos la Casa de la Ciudad, ubicada en el número 115 de la calle Porfirio Díaz. Es una casona de dos plantas con su patio central y sus corredores en los cuatro lados y en ambas plantas. De la segunda planta, por una terraza, se tiene una vista de la cúpula del Templo de San Felipe Neri, que está en la esquina opuesta de la misma manzana.

A la salida de la Casa, se tiene una vista impresionante del Templo de Carmen Bajo, al fondo el cielo azul. Azul.

El acceso al primer cuadro de la ciudad sigue restringuido. Los policias, aburriendose, permanecen junto a las rejas que limitan las entradas.





Centro de Oaxaca de Juárez

Ayer, cuando empezaba la noche, caminamos muy brevemente por el Centro Histórico de la ciudad.

En los portales, habitualmente llenos de turistas y oaxaqueños, se observan pocas mesas ocupadas. Los niños que habitualmente juegan lanzando sus globos frente a la Catedral no están. Pocos turistas caminan por el centro de la ciudad.

Los accesos al centro siguen bloqueados por grupos de policias y rejas. Éste no es un fin de año normal en la ciudad. Nos retiramos.





Arrazola

Ayer, por la tarde, fuimos a este pueblo del Valle de Oaxaca.

En la entrada, a la derecha están las ruinas de lo que fue la hacienda que le da nombre al pueblo. La viejas paredes se van cayendo y las chimeneas permanecen apuntando al cielo.

Vimos un guajolote sobreviviente a la cena de Navidad. Luego, frente a la plaza, entramos a la Casa de Artesanías, donde se exhiben figuras talladas en madera y pintadas de forma multicolor. De entre las figuras destacan los alebrijes, figuras de animales transformados por el ingenio de los talladores de la madera, pequeños dragones, cuadrupedos con alas y más, muchos más.





Mercado

Ayer fuimos de visitar las tumbas de los familiares en los panteones General y Jardín. En el primero nos encontramos con mi amigo Jaime Luís, conversamos brevemente y nos despedimos. Más tarde fuimos al mercado en el centro de Oaxaca de Juárez.

Comimos en la fonda La Abuelita. Pedí un amarillo, que en este caso me lo sirvieron de color verde, con la explicación de que estaba elaborado con chile costeño. Enseguida de comer, fuimos a tomar nieve, pedí de leche quemada y rosas. Todo delicioso.





De la niebla a la Posada

Ayer, por la tarde, viajamos desde Xalapa. Pasamos el Valle de Perote, éste que ha sido set cinematorgráfico. En la población nos detuvimos a comprar tortas y jamón serrano. Seguimos por la carretera. Llegó la noche.
















Llegamos a Oaxaca ya entrada la noche. La posada estaba en el punto del canto de los peregrinos, nos integramos. Luego se rompieron la piñatas. Merendamos tostadas con tinga -guizo de carne de pollo desmenuzada- y tomamos ponche.

Montaña y llanura

Anteayer fui a Veracruz. Sólo a la sala de trabajo y regresar.

Ayer fuimos a Teziutlán. Al terminar del trabajo, por la tarde, aceptamos una invitación para convivir y comer con nuestros compañeros en Martínez de la Torre. Para llegar ahí, descendimos de la montaña por la carretera estrecha y sinuosa. Pasamos por Tlapacoyan, aquí por un instante vimos la iglesia, con una torre tan alta o más que una palmera.

En Martínez comimos en un lugar cercano al Río Filobobos, cuyo caudal va dividido en dos corrientes.

Cuando ya había empezado la noche regresamos por Tlapacoyan, Atzalan, Altotonga, el valle de Perote, las faldas del Cofre de Perote y llegamos a Xalapa.





Jaibas

Ayer en Tampico amaneció freso. Después de la sesión de trabajo, caminando por la avenida Hidalgo en la esquina con la calle Oaxaca, llegamos a El Porvenir. Este sitio tiene un tapete en su entrada que asegura que "aqui se está mejor que enfrente". Enfrente está el Panteón Municipal.



El Porvenir es una cantina, un bar, en el que más que bebidas la gente acude a deleitarse con los mariscos que ahí se preparan de una sola manera: excelente, no encuentro otro calificativo que los describa mejor. Hacía dos años que fuí la penúltima vez a comer jaibas a ese sitio.



Compartimos, el grupo de amigos, un buen rato de degustación de jaibas, camarones y pescados, los que acompañamos de cervezas y algunos tequilas, éstos de la producción tamaulipeca.

De El Porvenir salimos para el aeropuerto y de allí de regreso a Xalapa, vía la ciudad de México y el aeropuerto de Veracruz. Nos trajimos un buen sabor de boca de Tampico.
Tampico

Ayer, por la tarde, viajamos de Xalapa a Veracruz, llegamos apresuradamente al aeropuerto para abordar el vuelo a Tampico.

Nuestra llegada a Tampico estuvo acompañada de una ligera lluvia. Esta lluvia se mantuvo todo el resto de la noche. Dejamos nuestro equipaje y fuimos al centro de la ciudad. Tomamos una merienda y contemplamos la Plaza de la Libertad, rodeada de edificios construidos con influencia francesa.

Lluvia y luces...

Teziutlán

Al salir de Xalapa, por la mañana, estaba soleado. Al ascender por las faldas del Cofre de Perote fue apareciendo la niebla.

Enmedio de la niebla y la llovizna crucé el valle de Perote y tomé hacia la Sierra Norte de Puebla. Llovizna y niebla hasta llegar a Teziutlán, la Perla de la Sierra le dicen.

Ya avanzada la tarde, después de la sesión de trabajo, comimos frente a la montaña. Sólo veíamos la parte más inmediata de ésta, al fondo todo era niebla. Ya de noche regresé a Xalapa, bajo la llovizna y enmedio de la niebla.