Arena

Anateyer viajé al puerto de Veracruz. Llegué directamente a la playa Martí, llamada así por José Martí el poeta y pensador cubano. Llegué, cuando terminaba el día, a ver la exposición de esculturas de arena, todavía estaban los artistas trabajando en sus obras.

Arena mojada en grandes bloques, que se mantiene amalagamada por un pegamento ligero. Un tema: La fusión de dos culturas del mexicano Rogelio Evangelista, una figura masculina de un guerrero mexica, otra de un conquistador español y una femenina, hermosa. Bello todo el conjunto.

La otras obras son de Heere Villes Van de Vlag de Holanda, Oscar Rodríguez de España y Rusty Cross de Estados Unidos, quienes trabajaron al aire libre, bajo el intenso sol. Sus herramientas: palas, espatulas y un aspersor para mantener la humedad de la arena mediante el rocio. Una alegoría de Jarochos bailando, un paisaje de animales marinos con un caballo y una gran escultura de una mujer sentada, ¿será la Tierra? debajo un bello paisaje marino con peces

Jalapa de Díaz

Ayer me trasladé a Cosamaloapan, luego de una sesión de trabajo fuimos a otra en Tuxtepec, esta pequeña ciudad en el norte del estado de Oaxaca.

Hoy por la mañana fuimos a Jalapa de Díaz, un pueblo en la región mazateca ubicado en el inicio de la sierra del norte del estado de Oaxaca. De las llanuras pasamos a los lomeríos. De pronto quedó a nuestra vista el inmenso lago que conforman las presas Temazcal y Cerro de Oro, en la parte más estrecha, donde se unen éstas, está el puente El Pescadito, por allí pasamos.

Cuando se está en el pueblo, se tiene al fondo, hacía el sureste, una cadena montañosa, es la sierra de Huautla. Se ve inmensa. Todo verde. De allí bajan el café que vimos en sacos -costales de ixtle- para su posterior tostado y molido. El aroma es exquísito. La mujeres aquí visten su traje típico, muy colorido. No me atreví a tomarles fotografías. Subimos una pequeña parte de la montaña, en dirección del pueblo de Usila. Algunas vacas y becerros pastando, algunas garzas acompañandolos. Sólo el murmullo de la aves, del viento. Lo demás en silencio.

Ciudad de México

El lunes, anteayer, viajé a la inmensa ciudad capital de este país. Por la ruta tlaxcalteca fuí acercandome al valle de México. El Sol, al ponerse destaba la líneas que define el perfil de los volcanes Popocatepetl e Iztaccihúatl.

Ayer por la tarde caminé un corto tramo del Paseo de la Reforma, con su arboleda siempre verde. Entre la arboleda una escultura de acero, con su forma romboide crea otras líneas en el paisaje. Conversé con una extraordinaria amiga, antes ciberespacial, ahora real. Detuvimos la charla ya que tuve que partir.

Por la avenida Zaragoza salimos. Regresé con mi colega y amigo Lucio. El tráfico en el último tramo muy lento, por las obras de construcción de un distribuidor vial. Andamios, gruas, autos y camiones, todos quieren ganar el paso y así salimos de la inmensa ciudad. Mi amigo se quedó en Puebla. Seguí hasta llegar a Xalapa en la última hora del día, o más bien a media noche.

Credit where Credit is Due



Again, straying into Bill Maher territory, but someone in the Western Media has to say it:

Damn that "Nuclear Iran" flag is baller!
Retén militar en Veracruz

Hoy, antes del mediodía, salimos de Oaxaca. Cuando ingresamos a territorio del estado de Veracruz, a la entrada de la primera población, Totalco, había un retén militar. Nos detuvieron mediante la señal de la banderola roja en alto. Detuve el vehículo.

Estamos aplicando la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos*, nos dijo el oficial. Vamos a hacer una revisión, desciendan. Descendimos.

Le pregunté al comandante si podía tomar fotos, si, me dijo. Tomé las fotos.

El interrogatorio:
-De donde vienen
-De Oaxaca
-Hacia donde se dirigen
-A Xalapa
-A que se dedica
-A tomar fotos
-Para que
-Para publicarlas en Internet
-Su identificación, le entregué mi credencial de elector, anotó algo y me la devolvió, ya había anotado las placas de mi vehículo.

-Que buscan, le pregunté
-Armas y drogas
-No, eso no traemos. Me hubiera preguntado.
-No dicen la verdad
-Yo sí.
-Pueden irse.

Seguimos el viaje. Al pasar por Perote nos fue cubriendo la niebla. Nos encontramos una larga fila, más de 20 kilométros de autos, camiones, trailers, ascendiendo. Seguimos viajando bajo la niebla.



*Al consultar la citada Ley, no encontré lo referente a la instalación de retenes en las carreteras. Esto transgrede la Garantía Constitucional de libre tránsito, sin ser molestado en bienes y persona, salvo orden de autoridad competente.
Xilófono y marimbas

Anteayer ví afinar un xilófono, para el ensayo de la Orquesta Sinfónica de Oaxaca. Hoy al caminar por el centro de esta ciudad ví llevar una marimba en hombros. También ví y escuché otra marimba.

Anteayer también escuché, al caminar por la calle, otra marimba. Oaxaca está inmersa en música tocada con marimbas.

San Agustín Etla

Hoy fuimos a este pueblo situado hacia el norte de Oaxaca de Juárez, donde inicia el maciso montañoso que conocemos como San Felipe.

Sobre la ladera está la recia iglesia de una sola torre. Junto, el Centro de las Artes de San Agustín. Éste en un remozado edificio de lo que fue una fabrica de hilados y tejidos, donde se producía manta.

Vimos la exposición de la 9a Bienal Internacional del Cartel. Entre sus variados temas destaca el de la preservación del agua para detener la desertificación. Otros temas, como las luchas de liberación y más, mucho más. El edificio es majestuoso, hasta los sanitarios son excepcionales, en tanto uno hace del cuerpo, como dice Saramago en sus Pequeñas memorias, disfruta del frescor de una cascada que corre en una de las paredes.

Comimos en el pueblo, arroz y tasajo fue el menu, acompañado de cerveza fría y naranjada. A manera de postre escuchamos Jazz, de un disco de acetato de 33 revoluciones por minuto, de los que ya no hay nuevos, en una vieja consola. Seguimos rrecorriendo San Agustín.

Caminando por el centro de Oaxaca

Hoy caminé por el centro histórico de la Verde Antequera, se le conoce así por el color de jade que adquieren las canteras de sus fachadas, plazas y calles al ser mojadas por la lluvia, como ayer por la tarde.

Vi un ensayo de la Orquesta Sinfónica, cuando pasé por el lugar tocaban el Concierto de Aranjuez. Vi los puestos de venta de matracas de madera que se utilizan estos días para las misas. Luego entré al Museo de los Pintores, allí vi tres exposiciones: La de Rodolfo Nieto, con sus dibujos en los que se ve algo de la influencia de Cuevas; pinturas al óleo de Crhistian Borbolla, de Asturias, retratos, algunos de ellos surrealistas; y en la sala que lleva su nombre, alguos cuadros de Rodolfo Morales, de éstos el más impresionante es Zócalo de Oaxaca, color intenso.

Me fuí a proveer de libros a la Grañén Porrúa. En la cafetería de ésta inicié a leer un ejemplar sobre Oaxaca, ínsula de rezagos dice el título. Ese lugar está adornado con conjuntos escultoricos colocados en cuadros como si fueran pinturas, escenas de la vida en el campo, de niños jugando, de la vida en Oaxaca. Salí y seguí mi caminata.

San Lorenzo Tezonco

Ayer al mediodía estuvimos en el panteón de San Lorenzo Tezonco, en la inmensa ciudad de México. Estuvimos en el sepelio de Izaac, mi sobrino. Él era un joven que recién terminaba la adolescencia. En las primeras horas del lunes nos enteramos que había fallecido, después de estar muy gravemente enfermo y hospitalizado en el Centro Médico Siglo XXI. Contra su enfermedad no pudo la ciencia y la atención del personal médico de ese centro. Su vida terminó.

Seguramente Izaac fue muy amigo de sus amigas y sus amigos, jovencitos como él. Cuando arribamos a su velorio al anochecer del lunes muchos de ellos ahí estaban acompañando a la familia. A la media noche vi que una de ellas lloraba inconsolable, cuanto lo quizo. En la madrugada del martes, ayer, conversé con una de sus amigas que desde La Paz, Baja California, vino a acompañarlo. Me platicó que hacia cuatro semanas habían ido a la playa sudcaliforniana, que fue la última vez que compartió con él. De Los Cabos a la ciudad de México fue su último viaje, para recibir atención médica, la recibió y no fue posible salvarle la vida.

Ayer dejamos el cuerpo de Izaac en el mismo cementerio donde hace once años dejamos el de su madre. Allí se quedó, junto a las otra tumbas. Sus amigas y amigos le brindaron una porra, la misma porra con la que animan a su equipo de futbol, Los Pumas: ¡Goya!, cachún, cachún ra ra ¡Goya!...